1. Compartir la idea
Elegid un momento para hablar sin tener que iniciar la experiencia inmediatamente. Presentad la idea como una curiosidad que compartir, no como un problema de vuestra relación que necesita solución.
Contad qué os atrae: la voz, la sorpresa de una historia o elegir un ambiente en pareja. Una demo ofrece una idea concreta del formato.
«¿Te apetece escuchar una demo en pareja para ver si nos gustan la voz y el ambiente?»
2. Entender lo que vais a escuchar
Caresse propone ficciones guiadas por una voz sintética. Una demo es un audio pregenerado con nombres y preferencias fijos. Permite descubrir la voz y el tono sin comprar una sesión.
Durante la demo, fijaos en la voz, el ritmo y el peso de la narración. Vuestras impresiones os ayudarán a elegir el ambiente de vuestra propia sesión.
3. Acordar las preferencias antes de generar
Para crear una sesión, elegid el modo dúo, nombres o seudónimos y las preferencias que os gusten a ambas personas. Cada práctica requiere el consentimiento libre y mutuo de cada persona durante toda la experiencia. Ese consentimiento puede retirarse en cualquier momento; los ajustes de la app no lo sustituyen.
Para entender la diferencia con una demo, consultad cómo se personaliza una sesión de audio. La generación utiliza vuestras elecciones, pero no garantiza cada frase ni una duración exacta.
- ¿Qué tono os apetece hoy: tranquilo, romántico o más intenso?
- ¿Qué sugerencias queréis dejar fuera?
- ¿Qué nombres o seudónimos os gustaría escuchar en la narración?
4. Preparar la primera escucha
Una noche romántica en casa puede empezar con una conversación y una demo. Un lugar cómodo y un teléfono con altavoz bastan para descubrir la voz en pareja.
Para una sesión personalizada, revisad la configuración y el precio indicado antes de generarla con un crédito. Cuando el audio esté listo, ajustad el volumen para que cada persona escuche cómodamente la narración.
5. Compartir vuestras impresiones
¿Qué os ha gustado: la voz, el ritmo, el ambiente, la sorpresa? Comparar impresiones ayuda a descubrir lo que disfrutáis en pareja.
Esa conversación puede inspirar una próxima sesión: otro ambiente, una intensidad diferente o nuevas preferencias elegidas en pareja.